Estaciones con Encanto


Plaza de Armas


Centros comerciales
Sevilla
Plaza la Legión, s/n
Andalucía

Centro comercial en la antigua estación de ferrocarril de Sevilla Plaza de Armas


Información complementaria

Línea ferroviaria: Sevilla - Córdoba
Año de construcción: 1901
Arquitecto: José Santos Silva

La ciudad de Sevilla se convirtió en el punto de partida de dos líneas ferroviarias de distintas compañías. La estación de Plaza de Armas era la cabecera de la línea que enlaza Sevilla con Córdoba, y la compañía que construyó esta línea se llamaba también Compañía del ferrocarril de Córdoba a Sevilla, aunque algunos años más tarde fue adquirida por la Compañía MZA (Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante)

La Compañía del ferrocarril de Córdoba a Sevilla pensaba que el emplazamiento más idóneo para construir su estación eran unos terrenos situados en el margen izquierdo del río Guadalquivir, al oeste del casco antiguo y cercano al puerto en el muelle del Arenal. Situación que facilitaba el trasbordo de las mercancías entre el ferrocarril y los barcos. Estos terrenos se conocían como la “Plaza de Armas”, debido a que en este lugar había una explanada rectangular en la que se realizaban maniobras militares, motivo por el cual se le llamó primeramente “Campo de Marte”,  y después “Plaza de Armas”.

La línea Córdoba a Sevilla se inauguró en junio de 1857, pero como era habitual en estos casos, los edificios de más importancia se construían de manera provisional, destinando las mayores inversiones a la construcción de la vía y demás material imprescindible para su explotación. En el caso de esta estación se hizo una estructura de madera, tinglados apoyados sobre pilares de mampostería que mejoraban un poco su aspecto sobre los barracones de madera. En este tipo de instalaciones se reservaba un espacio para el servicio de viajeros.

En el año 1865, por Real Orden de 30 de abril, se requiere la presentación de un proyecto definitivo para las estaciones de Sevilla y Córdoba, que habían sido incluidas dentro de la línea general de Madrid a Cádiz. La estación de Plaza de Armas aspiraba en un principio a ser el punto de origen también de la línea Sevilla a Cádiz, pero a pesar del apoyo recibido por parte del personal técnico de la División de Ferrocarriles y del propio Ministerio de Fomento, la realidad sería muy distinta, y la línea de Sevilla a Cádiz tendría su propia estación denominada estación de San Bernardo.

La estación de Plaza de Armas pasa a depender de la Compañía MZA (Madrid a Zaragoza y Alicante), que adquiere la línea de Córdoba a Sevilla en el año 1875. El proyecto para la estación definitiva de Plaza de Armas no se presentaría hasta el año 1889, firmado por el ingeniero Sr. Süss, que años más tarde llegaría a ocupar el cargo de Director de la Compañía.

El proyecto proponía un edificio de viajeros con planta en U, formada por una nave de 30 metros de luz por 100 metros de longitud, con andenes laterales de la misma dimensión. El andén de cabeza que reúne a todos, es de 10 metros de ancho, y a través de él se comunican los dos extremos de llegada y salida. El proyecto establecía una fachada principal formada por dos pabellones cuadrados de dos pisos unidos por un cuerpo de una sola planta de 30 metros de longitud y 12 metros de ancho, y dos cuerpos laterales paralelos a la nave. Todos los vanos estaban constituidos por arcos de herradura con alfiz, en correspondencia con el estilo neomudéjar.

Por diversas razones, entre otras por incumplimiento de la Diputación Provincial en cuanto a subvenciones económicas la construcción, a finales del año 1897 las obras aún no habían comenzado. Por ese motivo una Real Orden de fecha 6 de diciembre de ese mismo año establece un plazo máximo de dos meses para su inicio y de veinte meses para su conclusión. En febrero de 1898 comienzan las obras, y en octubre de ese mismo año se firma el proyecto definitivo por parte del ingeniero del servicio de Vía y Obras José Santos Silva, bajo las órdenes de López de Letona como Ingeniero Jefe del Servicio.

El nuevo proyecto mantiene la anchura asignada a la nave central, 30 metros, aumentándose en 5 metros su longitud, es decir, 105 metros. Los cuerpos laterales que se adosan a dicha nave se unen en su cabecera por otro cuerpo central. Los andenes se agrupan de dos en dos, forma habitual en las estaciones principales. La cubierta se construye con un sistema de cerchas de tres articulaciones o rótulas sostenidas con total independencia de los muros, evitando así los efectos de las grandes dilataciones que las altas temperaturas que se registran en esta ciudad pudieran producir. La armadura formada por 11 cerchas, estaba dividida en 10 tramos de los que 8 estaban coronados por un lucernario de cristales y rematado por una pasarela de visita de la cubierta. El decorado de las cerchas de los frentes era de zinc y reproducía motivos árabes en armonía con la ornamentación de las fachadas del edificio, coronando la cumbre de la primera cercha el escudo de la ciudad. Los muros laterales de la nave central llegaban hasta la altura del canalón de la cubierta, y en ellos se abrían ventanas, de tipo árabe, situadas en correspondencia con las puertas de servicio de la estación. Para iluminar y ventilar la nave, llevaban persianas fijas formadas por barras y cristales de colores que producían a la vez un efecto cromático agradable. La misma consideración llevó a emplear una cubierta de forro continuo de madera, para evitar que el calor absorbido por el palastro irradiara directamente al interior. Constituían así dos cubiertas entre las que quedaba un espacio para que circulara el aire, utilizándose aquí por primera vez este sistema en España. Aunque en un principio se creyó que era mejor para su ventilación dejar abiertos los dos extremos de la nave, obteniendo así una mayor ventilación, después se comprobó que en el testero de la fachada principal el agua de lluvia entraba hasta el interior de los andenes, por lo que cuatro años después de inaugurada la estación, es decir en 1905, hubo que montar una cortina metálica que cerrara el frente de la nave central.

La estación fue inaugurada el día 18 de marzo de 1901.

Funcionó como estación hasta el 29 de septiembre de 1990. Posteriormente, el edificio, tras una serie de reformas y acondicionamiento (aunque se ha conservado prácticamente sin importantes alteraciones), reabrió al público en 1999 como centro comercial y de ocio que alberga varias salas de cine, locales de restauración y moda.