Elementos del Patrimonio Visitables


Madrid Chamartín


Madrid
Calle Agustín de Foxa, s/n
Comunidad de Madrid

Estación de ferrocarril


Información complementaria

Línea ferroviaria: Madrid - Irún
Año de construcción: 1975

De entre las grandes estaciones en Madrid, habitualmente Chamartín queda relegada a un segundo plano, sin embargo a ojos curiosos es un digno representante de la arquitectura de los años 60. Concebida dentro del proyecto de los Enlaces ferroviarios (1932) e intrínsecamente ligada al túnel a Atocha y la línea Madrid-Burgos, se inaugura en 1975 e irá absorbiendo de manera paulatina los servicios de Madrid Príncipe Pío.

Los autores del complejo, José Antonio Corrales, Ramón Vázquez Molezún, Rafael Olalquiaga y José Antonio Pruneda se enfrentan a un reto aún vigente que es el de amalgamar los diferentes usos asociados a una estación ferroviaria: hotelero, aparcamiento, zonas comerciales o de ocio, así como las conexiones viarias precisas. El esquema propuesto es simple y contundente: una gran estructura soporta diferentes plataformas con las actividades, a su vez interconectadas para facilitar la multiplicidad de posibilidades al viajero.

Destacan en el conjunto las bóvedas de cañón de las cubiertas, con una interesante estructura triangulada recubiertas de chapa rojiza, que caracterizan el conjunto y que merece la pena subir a la terraza para visitar y apreciar el perfil urbano del entorno.

La zona de andenes presenta una extraña disposición para una estación pasante (con el vestíbulo situado en un extremo) debido quizá a que la estación de cercanías originaria, actualmente abandonada, que disponía de un vestíbulo subterráneo, estaba situada en el punto medio de los andenes, individuando los diferentes tipos de viajeros.

El entorno urbano de la estación, es a pesar del tiempo pasado la asignatura pendiente para una mejor conexión con la ciudad. Quizá con el desarrollo del dilatado proyecto de la “Operación Chamartín” facilite una solución. Saliendo de la estación, hacia la Avenida Pío XII se encuentran varios edificios ligados a la actividad ferroviaria, pero a diferencia de los talleres, depósitos o almacenes de estaciones decimonónicas nos encontramos las oficinas de Adif y Renfe conocidas como “las caracolas”, una peculiar configuración a modo de ciudad jardín y los contundentes edificios del Centro de Clasificación Postal de Chamartín (1971) en los que predomina el uso de hormigón visto.